Botox para la migraña

La toxina botulínica (Botox®) para el tratamiento de la migraña crónica

Botox para la migraña

El Botox (toxina onabotulinum A) fue autorizado específicamente para el tratamiento de la migraña crónica en julio de 2010 por la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA). Sin embargo, todavía el Botox no ha demostrado ser eficaz para cualquier otro tipo de dolor de cabeza (por ejemplo, migraña episódica, cefalea de tipo tensional, cefalea en racimos).

¿Qué es la toxina botulínica?

El Botulismo - parálisis de los músculos causados ​​por altas dosis de toxina botulínica - fue descrito por primera vez en 1817. La bacteria responsable, Clostridium botulinum, no fue aislado hasta 1895. Se conocen 7 subtipos diferentes de la toxina botulínica (AG). Una preparación altamente diluida de la toxina botulínica tipo A (Botox®) se introdujo en la práctica clínica en los años 1970 y 1980 para tratar el estrabismo y el blefaroespasmo.

Desde entonces se han encontrado usos para el Botox en otras áreas de la medicina, incluyendo la distonía (calambre del escritor), espasticidad posterior al accidente cerebrovascular y la hiperhidrosis. Otras preparaciones de la toxina botulínica están disponibles, tanto de tipo A (Dysport y Xeomin) como de tipo B (Neurobloc o Myobloc), pero éstos nunca han sido probados para los trastornos de dolor de cabeza.

La toxina botulínica y el dolor de cabeza

A mediados de la década de 1990 una serie de personas reportaron una mejoría en los dolores de cabeza en los pacientes que habían recibido la toxina botulínica por otras razones. Se realizaron ensayos clínicos de la toxina botulínica para hacer un seguimiento sobre los distintos tipos de dolor de cabeza, pero los resultados fueron decepcionantes y no se encontraron diferencias con respecto al placebo que se encuentra en la cefalea tensional, la migraña episódica y la cefalea crónica indiferenciada. El análisis detallado de los resultados sugirió, sin embargo, que puede haber un subgrupo de pacientes con migraña crónica que podrían beneficiarse y se realizaron ensayos adicionales.

Botox para la migraña crónica: los ensayos PREEMPT

Dos estudios fase 3 de investigación de la Terapia de profilaxis de migraña (PREEMPT) reclutaron 1.384 pacientes con migraña crónica, y les asignaron al azar un tratamiento con Botox® y otro con placebo. Estos pacientes sufrían en promedio 20 días de dolor de cabeza por mes, de los cuales 18 eran moderadas o grave. Los pacientes que fueron asignados al azar con Botox recibieron inyecciones fijas, cada 12 semanas durante 56 semanas. Estas inyecciones cubrían siete áreas específicas de la cabeza y el cuello, con una dosis total de entre 155 a 195 unidades. A los seis meses, después de dos ciclos de tratamiento, los pacientes tratados con Botox tenían en promedio ocho días menos de dolor de cabeza cada mes. Después de 12 meses, el 70% de los tratados tenía menos del 50% el número de dolores de cabeza que sufrían en un principio. El Botox fue bien tolerado, siendo los efectos secundarios más comunes el dolor de cuello (6,7%), debilidad muscular (5,5%) y caída del párpado (3,3%). Según se ha informado, el tratamiento de botox para la migraña no tiene efectos secundarios irreversibles graves.

¿Cómo actúa la toxina botulínica en el tratamiento de la migraña crónica?

La respuesta más simple sería que todavía no se sabe. A diferencia de otras muchas condiciones para las cuales se utiliza el Botox, no se cree que funcione relajando los músculos hiperactivos en este caso. Se ha demostrado que la toxina botulínica puede reducir el dolor en un número de estados de enfermedad, incluyendo la distonía cervical, dolor neuropático, dolor de espalda inferior, la espasticidad, dolor miofascial y dolor en la vejiga. Se cree que la toxina botulínica inhibe la liberación de neurotransmisores nociceptivos periféricos, que pueden entonces tener un efecto en cadena en los sistemas de procesamiento central del dolor generando de este modo, el dolor de cabeza por migraña.

¿Quién puede tratarse con Botox?

Sólo los pacientes con migraña crónica son elegibles para el tratamiento con Botox. La migraña crónica se define como los dolores de cabeza que ocurren en 15 o más días al mes, y de los que por lo menos la mitad tienen características migrañosas. Hay, sin embargo, otros tratamientos disponibles para los pacientes con migraña crónica, y es importante que los pacientes tengan una discusión informada de sus dolores de cabeza y sobre las opciones de tratamiento con un médico experimentado en el diagnóstico y tratamiento de dolores de cabeza antes de tomar la decisión de usar Botox.

¿Quién puede inyectar Botox para la migraña crónica?

Botox para la migraña

En la actualidad el uso de Botox se limita a unos pocos centros especializados en dolor de cabeza, pero a medida que pasa el tiempo aumenta el número de inyectores capacitados disponibles. En todos los casos, sin embargo, el paciente debe asegurarse de que la persona que realiza las inyecciones de Botox ha recibido una formación adecuada, tanto en el diagnóstico y tratamiento de la migraña crónica como en la entrega de Botox de acuerdo con el calendario PREEMPT probado.

Es importante tener en cuenta que el proceso de referencia es diferente en cada ubicación. En el primer caso, los pacientes que tienen dificultades para controlar sus síntomas deben consultar esto con su médico de medicina general y en tal caso, solicitar la remisión a un especialista en los trastornos de dolor de cabeza.

En la visita por la migraña en una clínica se tomará una historia detallada de la condición del paciente, incluyendo los síntomas, la frecuencia de los ataques y cualquier medicamento intentado en el pasado o tomando actualmente.

Llevar un diario con las anotaciones pertinentes puede ayudar en esta parte importante del proceso.